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3 oct. 2013

Psicología: 10 malos vicios en las relaciones de pareja

Pues empiezo la entrada admitiendo que es robada. Leí por casualidad una página que un contacto de facebook había puesto y me resulto altamente interesante. Trata sobre... bueno, es el títuolo y eso... cosas no deseables en las relaciones de pareja pero que son habituales en lo que se refiere a conflictos. Vicios, actitudes, comportamientos, interpretaciones y demás que resultan perjudiciales para la relación, aunque puedan ser realizados creyendo que es "lo normal", como se ha de responder a la situación (prejuicios, ideas irracionales y/o ilógicas, aprendizajes disfuncionales...). Hasta cierto punto alguna de las cosas que se comentan pueden resultar útiles también para relaciones cercanas pero de otro índole.
Comparto totalmente la opinión del autor (el psicólogo Mark Manson, con algún otro artículo interesante), y sobre casi todos los puntos ya tenía una reflexión parecida, pero la verdad es que lo veo bien expresado y con poco que añadir, así que me ahorra un rato de trabajo es algo digno de compartir con todos. Típica búsqueda de imagen relacionada y al turrón:






1 . Llevar la cuenta en la relación

Es cuando alguien con quien estás saliendo continúa culpándote por los errores del pasado que cometiste dentro o fuera de la relación. Si las dos personas en la relación llevan la cuenta de los errores de su pareja, esto se convertirá en una batalla para ver quién ha sido más descuidado a lo largo de los meses o años y por lo tanto se genera una deuda.

No sólo desvía la atención de la solución de problemas actuales en sí, sino que genera culpa y amargura del pasado para manipular a la pareja a sentirse mal en el presente.


2 . Dar pistas pasivo-agresivas

En lugar de establecer un deseo o pensamiento abiertamente, intentas empujar a tu pareja en la dirección correcta de averiguarlo por sí mismo. En lugar de decir lo que realmente te molesta, encuentras cosas pequeñas y mezquinas para llamar la atención de tu pareja para luego justificar la queja sobre ellos. Esto demuestra que no se sienten cómodos comunicándose abiertamente y claramente entre sí. Una persona no tiene razones de ser pasivo-agresiva si se sienten seguros en expresar enojo o inseguridad en la relación. Una persona nunca sentirá la necesidad de dejar “pistas” si sienten que no serán juzgados o criticados por ello.


3. Hacer un rehén de la relación

Cuando una persona tiene una simple crítica o queja y chantajea a la otra persona con la amenaza de terminar el compromiso o la relación. Es el chantaje emocional y genera toneladas de drama innecesario. Cada pequeño problema en la relación es percibida como una crisis del compromiso. Es crucial para las personas en una relación el saber que los pensamientos y sentimientos negativos se pueden comunicar de forma segura entre sí sin que amenace la relación misma. De lo contrario la gente va reprimir sus verdaderos pensamientos y sentimientos que lleva a un ambiente de desconfianza y manipulación.


4. Culpar a tu pareja por tus propias emociones

Estás teniendo un mal día y tu pareja no está siendo exactamente simpático o de apoyo en este momento. Él/Ella ha llevado su día normalmente y se distrajo cuando lo/la abrazaste. Quieres pasar un rato en casa juntos y simplemente ver una película esa noche, pero él/ella tiene planes para salir y ver a sus amigos.

Así que arremetes contra el/ella por ser tan insensible y cruel hacia ti. Tú has tenido un mal día y no ha hecho nada al respecto. Claro, no preguntaste, pero simplemente él/ella debería saber como hacerte sentir mejor. Debería de haber hablado por teléfono y abandonado sus planes en base a tu estado sensible de ánimo.

Culpar a nuestras parejas de nuestras emociones es una sutil forma de egoísmo, y un clásico ejemplo de la falta de mantenimiento de los límites personales. Cuando se establece el precedente de que tu pareja es responsable de cómo te sientes en todo momento (y viceversa), se desarrollarán tendencias co-dependientes. De repente, no se le permite planificar sus actividades sin consultar contigo antes. Todas las actividades en el hogar (incluso las mundanas tales como leer libros o ver la TV) deben ser negociadas y comprometidas.

El problema más grande de desarrollar estas tendencias co-dependientes es que reproducen resentimiento. Si se convierte en una expectativa de que la vida gire alrededor del bienestar emocional de tu pareja en todo momento, entonces muy pronto llegará la amargura e incluso la manipulación de sentimientos y deseos.


5. Despliegues de amor celoso

Enojarse cuando tu pareja habla, llama, textea, se junta, o estornuda en la vecindad general de otra persona y entonces se procede a llevar a ese enojo al tratar de controlar su comportamiento. Esto a menudo conduce a conductas insanas como hackear su e-mail o facebook, ver los mensajes de texto mientras están en la regadera, o incluso seguirlos por la ciudad y aparecer sin previo aviso, cuando no te están esperando.

Es sorprendente que algunas personas lo describen como una especie de demostración de afecto. Calculas que si tu pareja no es celosa, entonces de alguna manera significa que no te ama. Esto no puede estar más equivocado. Es una actitud controladora y manipuladora. Crea drama innecesario. Transmite un mensaje de falta de confianza en la otra persona y resulta degradante. Si tu novia/o no puede confiar en ti al estar con otras personas atractivas, entonces esto implica que cree que eres a) un mentiroso/a, o b) incapaz de controlar tus impulsos.


6. Comprar las soluciones a los problemas de relación

Cada vez que un gran conflicto o problema surge en la relación, en lugar de resolverlo, se le cubre con la emoción y los buenos sentimientos que vienen con la compra de algún regalo o de salir de viaje a alguna parte, ocultando permanentemente los problemas reales con placeres superficiales.

No sólo barre el verdadero problema debajo de la alfombra (de donde resurgirá de peor forma la próxima vez), sino que sienta un precedente poco saludable dentro de la relación. Esto no es un problema de género necesariamente, y en muchos casos el sexo es utilizado para desviar la atención del problema al pensar que sirve de solución parcial.


7. Sabotear la relación

Muchas personas tienen la impresión de que las relaciones estables son aburridas, por lo que intentan sabotear sus relaciones para hacerlas más interesantes. Cualquiera de los dos intentará generar problemas en su relación menospreciando o al competir con su pareja, buscando crear un conflicto sobre cosas insignificantes. A veces se generan estos problemas debido al mítico “sexo de reconciliación” que le sigue, y otras veces lo hacen simplemente porque les gusta provocar a su pareja.

Este hábito no sólo no elimina el tedio que se puede llegar a sentir en la relación, sino que pone en riesgo constante al compromiso. La persona que trata de sabotear su relación por la emoción que le genera utiliza la relación de pareja como una herramienta para su propio placer. Es denigrante, degradante y un ejemplo clásico de egoísmo.


8. Holgazanería en la relación

Es común encontrar en nuestra pareja un lugar de seguridad y tranquilidad, ya no nos resulta necesario el esfuerzo que hacíamos para tener un valor sexual en el mercado cuando estábamos solteros. De repente encontramos una zona de confort en nuestra pareja para resguardamos y terminamos por abandonar las actividades que nos daban una identidad. Esto lleva al sedentarismo y a la rutina.

Una de las razones por las que buscamos tener una pareja es para el famoso dicho de “asentar cabeza” pero esa seguridad que encontramos en el compromiso, no significa el total descuido de nuestra persona, es importante mantener actividades de pareja e individuales que sigan nutriendo la relación.


9. Cambiar a nuestra pareja.

Te enamoras de una persona por sus cualidades, su personalidad, su visión de la vida y sus metas (a veces hasta por sus defectos) pero en el transcurso de la relación, empiezas a intentar moldear a tu pareja para que cuadre con tus expectativas, cambiando en esencia las cualidades que alguna vez te resultaban atractivas. Debemos ser capaces de identificar la necesidades personales que queremos cubrir al entrar en una relación, la persona que está contigo no es responsable de tus banales deseos de auto-realización, debes mantenerte abierto/a a la posibilidad de que tu pareja te ayude a cambiar tu mapa del mundo.

Edit de X: Cuando leí este punto me vino a la cabeza una idea junto a un capítulo de los Simpsons: la idea no la voy a comentar a ver si recordando el capítulo la entendeis. El capítulo es en el que Lisa se enamora de Nelson y terminan saliendo. Si a pesar de haberlo visto y recordarlo no sabéis a qué me refiero, decidlo en los comentarios. Si no lo habéis visto, probablemente os habéis equivocado de generación o abusais de las drojas; y lo siento pero no he encontrado el capítulo en youtube.


10. Fin de la relación = fracaso

Tendemos a idealizar a las personas y a las relaciones, nos gusta vivir con la idea romántica de que el amor es para siempre. La realidad es que todo en éste plano existencial es impermanente, las relaciones terminan por diferentes situaciones o circunstancias al igual que todo lo demás. Al entrar en una relación muchas veces se hacen promesas que serán imposibles de cumplir, y cuando ésta termina, las promesas incumplidas resultan en un daño colateral que nos lleva al eterno intento de “cerrar el círculo”. Concebir la conclusión de una relación como un fracaso personal o colectivo es un error que genera culpa. Las personas crecen, cambian y evolucionan, muchas veces juntos, otras por separado, debemos ser capaces de aceptar y asimilar esto al principio, durante y al final de todas nuestras relaciones de pareja.


Y hasta aquí el asunto. Solo he añadido un detalle ya que tampoco es que haya estudiado este tema, no tengo más conocimiento que mi experiencia vital, que no creo que sobrepase a la de cualquiera que me esteis leyendo (no me pongo quitismiquis en valorarla cualitativa y cuantitativamente). Pero a pesar de esto os animo a comentar, debatir, preguntarme mi opinión (más o menos pro), contar vuestra experiencia (personal o vicaria)...


Fuente: futyan.com

Y ningún alma bramó ese día...