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31 may. 2013

Historia de Roma y otras cosas II


Después de mucho tiempo en la campaña de Hispania Citerior he vuelto para anunciar la gran victoria conseguida y para hacer muestra de ello os seguiré contando la historia de Roma que tanto os  gusta y adoráis con especial devoción, no como ese ingrato (que su único objetivo en la vida es hacerle felaciones a su portátil jugando al WoW), que para no mencionar su nombre diré solamente J*L, ¡¡no!! mejor diré *A*.

Es la petición de los dioses que vuestros traseros estén reposando sobre un firme asiento y escuchéis atentamente lo que he de contaros. Que quede bien claro en vuestras cabezas que aquel ser que no calle durante el tiempo que hablé será hecho preso y llevado a las cárceles debajo de Roma, y allí abajo Roma no os dará Amor.
Recordemos que lo que vamos a leer es la segunda parte de este artículo.

29 may. 2013

¿Qué hora es? Es Hora de...

...Crossovers!!!



26 may. 2013

Weekend Recopilation mía, solo mía


LE DUELA A QUIEN LE DUELA.

24 may. 2013

Dioses del Caos: Khorne



Un poco sosa la imagen para encabezar la entrada, ¿no creéis? Pues si es así, haced clik sobre ella...



Siguiendo con el hilo de esta entrada, hoy os presento al primero de los cuatro dioses del caos: Khorne. Así lo introduje en su día, y así lo vuelvo a introducir:

Khorne es el dios de la sangre, del odio, de la violencia. No hay adornos que valgan, ni arte, ni añadido alguno al simple hecho de matar. Cualquier acto de esta naturaleza agrada a Khorne, y la vida de aquellos que quieran tenerle en gracia tendrá que ser una constante matanza cruel, sangrienta y carente de piedad, aunque sea expresada sobre otros devotos suyos. Todos los muertos son iguales de cara al Señor de la Batalla. Dos de sus lemas más famosos son "Cráneos para el trono de los cráneos" y "Sangre para el Dios de la Sangre".

21 may. 2013

La importancia de que las cosas pequeñas importen



El boom de lo indie en los videojuegos ha traído, indudablemente, una serie de beneficios para el jugador tales como el trato directo –sin intermediarios- con el desarrollador y nuevas formas de adquisición tales como el Humble Bundle, que te permiten adquirir juegos a granel a un precio a la medida de cualquier cartera. Pero no solo en lo puramente económico se han tendido puentes, esta reciente primavera de estudios y one-man army creativos ha supuesto también un acercamiento social con el creador, que gracias al todo poderoso Internet puede por fin mostrar su trabajo en todos los ámbitos, con pelos y señales. Si te paras a pensarlo, este es un privilegio del que los videojuegos nunca antes habían disfrutado más allá de algún reducto anecdótico, la posibilidad de hablar casi cara a cara con aquel que ha trabajado en aquello que te ha encantado, y poder desde darle las gracias hasta preguntarle cómo lo ha hecho. Y puedo seguir hablándoos también de post-mortem, artículos que escriben los desarrolladores para explicar el proceso de creación, diarios de desarrollo, blogs de concept art y decenas de otros pequeños detalles que me apasiona hojear, pero hoy voy a hablaros de un caso muy concreto y supongo que a estas alturas ya me habéis calado. Sí, está es otra entrada de opinión sobre maquinitas, pero ya sabéis era inevitable.

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Llevo ya algunos meses siguiendo de cerca los progresos del equipo de Starbound, Chucklefish (también detrás de Treasure Adventure World, por cierto), una especie de sucesor espiritual de Terraria que como este último combina elementos RPG y de aventura/exploración con pequeños retazos de plataformeo. Una combinación que junto al arte del proyecto –tan solo hace falta ver la imagen de arriba- da unos resultados aparentemente muy satisfactorios. Un servidor, tras jugar y engacharse a Terraria desenfrenadamente en su momento -y tras ver un par de vídeos guapos de gameplay por ahí, para qué negarlo-, lo tiene claro: compra de día uno. Pero no comento esto solo para venderos las virtudes del juego, sino para hablaros de su sistema de trabajo y, sobretodo, la relación que la empresa ha establecido con su público. Es justo decir que el mundo conoce Starbound desde hace ya más de un año, cuando el líder de facto de la compañía indie anunció lo que tenían entre manos. Sin embargo, no es sino desde hace algo más de un mes, a mediados de Abril, cuando el proyecto parece haber entrado en su definitiva recta final, una recta que, aunque presumiblemente aún larga, están manejando de una manera maravillosamente acertada. ¿Por qué? Espérate al siguiente párrafo, que te lo cuento.

Lo primero que me impactó fue el descubrimiento de esta página, un vistoso gráfico en forma de mapa que muestra el progreso de cada sección de desarrollo de forma bastante detallada, con easter eggs y todo incluido. Esto puede parecer una chorrada para más de uno, pero el solo hecho de siquiera plantearse llevarlo a cabo para beneficio exclusivo de los usuarios es uno de esos detalles que diferencian algo bueno sin más de algo realmente bueno. Pero aquí no acaba todo, puesto que desde hace algo más de una semana han empezado a publicar diariamente los progresos que cada uno alcanza en el grupo. Programación, diseño gráfico, composición musical, diseño y desarrollo de fases y -algo genial- cómo solventan los problemas que van surgiendo conforme avanzan, todo ello aderezado con vídeos, imágenes y demás contenido multimedia, a la vez que adecuadamente dosificado y filtrado para evitar arruinar la sensación de vivir algo nuevo a aquellos que no puedan evitar leerlo. De nuevo, otro detalle que más allá del propio hecho en sí, muestra como una compañía puede basarse en los pequeños detalles para contentar a su público, propiciando que el feedback de estos mejore el propio producto, entrando así en un bucle simbiótico casi perfecto. No exagero, otras aparentes minucias como mostrar nuevos monstruos e información extra en los foros a cada momento y mantener actualizado y muy completo el mail mensual que envían a los usuarios subscritos son otros ejemplos que engrandecen a Chucklefish. Porque que te importe que a la gente le importe lo que a ti te importa es algo muy importante.

19 may. 2013

Cuádruple Combinación DE Weekend Recopilation

Y dijo Jesús: "Por los colores nos reconocereis", y así fue.

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16 may. 2013

¿Debe una obra estar supeditada a su autor? o El dilema de Phil Fish



Phil Fish es el autor de un videojuego de desarrollo independiente que ha llegado a alcanzar una popularidad importante en el sector indie de consumidores. El juego y él, digo. Y es que ciertas declaraciones del Sr. Fish han ofendido a cierto potencial marco de compradores de su videojuego, declarando estos últimos abiertamente que no piensan adquirir su juego porque –y cito a modo de compendio de todo lo que he leído por ahí- “no pienso dar dinero a un gilipollas”. Pero la gilipollez o no de Phil Fish no es lo que voy a debatir hoy aquí, dado que siendo sincero no he visto Indie Game: The Movie, película en la que al parecer se ganó el odio de muchos, y tampoco he seguido más que de forma anecdótica algunas de sus declaraciones polémicas y rifirrafes con el público (si aún con todo os pica la curiosidad, basta con buscar “Phil Fish polémica” o algo similar en Google para satisfacerla). El caso es que, como venía a decir, que Phil sea realmente un gilipollas no afecta en lo absoluto a la calidad de su juego. Un cuadro no pierde calidad porque lo haya pintado Hitler (o Stalin, si sois amigos de Godwin) aunque haya usado la sangre de los judíos o qué sé yo para pintarlo. En esto estamos de acuerdo, ¿no? Eso espero, porque voy a tomarme la libertad de apuntalar esa afirmación como base para lo que viene. Por cierto, es de recibo aclarar que no he probado Fez, usarlo aquí se basa tan solo en dar un ejemplo concreto del tema, pero nada más, mis palabras se pueden extrapolar a cualquier otra obra en circunstancias similares. Seré breve, lo prometo.

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Con la habitual perspicacia que caracteriza a un lector de FTS, estoy seguro de que habéis observado la primera frase que titula esta entrada, y por consiguiente la pregunta clave del dilema, que es: “¿Debe una obra estar supeditada a su autor?”. Y es posible que muchos de vosotros tengáis ya una opinión formada al respecto, o incluso que os la hayáis formado tras leer la pregunta por primera vez. Si no es así, os pido que lo hagáis, sobretodo porque considero que será mucho más productivo leer esta, mi opinión, cuando vosotros tengáis ya la vuestra. Esto evitará que me opinión se “imponga” de manera inconsciente al vacío que tenéis sobre el tema, y como no se trata de un conocimiento ni algo estipulado, es mucho mejor que dos opiniones confluyan a que una avance sin nada a su paso. Si no queréis, podéis seguir leyendo, pero os insto una última vez más a que hagáis ese pequeño esfuerzo.

Primero y definitivo, mi punto de vista sobre la compra de videojuegos es: si te gusta, cómpralo. Así, de simple, si 'pirateas' un juego y te parece una puta mierda, no lo compres, pero si el juego te encanta, deberías financiar a su autor para que pueda seguir trabajando en nuevos proyectos. Este es el quid de la cuestión, y aunque está afirmación se diluye cuando hablamos de grandes multinacionales como Nintendo o Sony, que realmente no necesitan tu dinero –el de un único individuo, digo- para seguir produciendo, para mí es lo mismo. Dicho esto, el dilema queda solucionado: si te gusta Fez, cómpralo; si no, no lo compres. Pero, oh, señores, la cosa no es tan fácil, porque está a punto de entrar el mal llamado ‘factor humano’ a desbaratar nuestra fría lógica. Turno de una pequeña historia ilustrativa.

Resulta que, por azares del destino, llegas a una noticia que asegura que Phil Fish, el muchacho ese que está desarrollando un juego que te parece muy bonito, ha dicho algo muy feo que ha afectado muy profundamente a muchas personas. Intrigado, llegas al mensaje en cuestión y, cómo no, te indignas tú también. Y en ese arrebato de indignación decides, contra todo pronóstico, no comprar el título de marras que tanto te apasionó en su momento. Sin embargo, la carne es débil, y la inevitable avalancha de artículos, reseñas y opiniones pone a prueba tu aguante. Finalmente, y en otro arrebato sentimental, esta vez de deseo, navegas a través de las traicioneras aguas de Internet hasta el famoso barco de la calavera. Obtienes tu ansiado Fez. Y lo juegas. Y te encanta. Y te hace sentir cosas maravillosas. Y dudas. Y durante algunos momentos incluso miras al bueno de Phil de otra forma. Pero la indignación todavía escuece, y es ella la que termina manejando tu pensamiento. “No, no pienso pagarle, ese tío es idiota, insultando gente y menospreciándola. Su juego es bueno, pero él es un gilipollas”. Y punto y se acabó.

¿Os ha gustado? Más importante, ¿qué pensáis de este anónimo aficionado? ¿Ha hecho lo correcto?
Yo ya he respondido, os toca a vosotros.

14 may. 2013

Weekend... ¿cómo era?



La seta son las risas y el agujero vuestro tiempo.