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12 mar. 2013

Tombi! 2 o por qué 'evolucionar' no es necesariamente bueno



Tombi! 2 es considerablemente inferior a su primera parte. Un juego que un principio podría suponer un paso adelante, con sus gráficos mejorados (¡totalmente en 3D! wow~), sus escenarios y ciudades más grandes, e incluso una duración que casi dobla la de su anterior entrega. Pero estas vistosas novedades no son más que cáscara, la verdadera formula revolucionaria de la saga era combinar magistralmente un universo bien ambientado con un gameplay dinámico y adictivo. El universo no ha cambiado, aunque el modelado 3D cutre del que ya hablé en la anterior entrada no le ha sentado del todo bien (como a cualquier otra cosa que lo usara, la tecnología estaba muy incipiente en ese entonces), pero es el transcurso de la historia y la mecánica del juego en sí misma lo que se ha vuelto insoportablemente más lento, casi tedioso. El juego no llega a ser mortalmente aburrido porque bebe mucho de su genial predecesor, pero es realmente difícil encontrar alguna mejora más allá del apartado técnico, o lo que es lo mismo, el "mira qué grande la tengo" que no deja de ser un mero placebo para los ojos. Pero oye, estoy yo aquí echando mucha mierda sobre el juego, me tocará argumentar algo más esta inesperada introducción despotricante, ¿no? Pues no esperéis más, que aquí viene:

Uno de los grandes fallos del título es la extraña necesidad que sintieron los creadores de dotar a Tombi de un fondo argumental, una especie de pasado oculto inventado del que no se menciona nada en la primera parte y que en la segunda nos da un porrazo en toda la cara desde el minuto uno. En esta ocasión la excusa para jugar es rescatar a nuestra pseudo-novia peliverde recién descubierta, Tabby, una muchacha que sale en la primera y última escenas del juego y que importa, pues eso, más bien poco. Por tanto, partimos del manido recurso de rescatar-a-la-princesa, lo que en comparación con el brazalete del abuelo en la primera parte es ligerísimamente menos original, pero que a todo asiduo a los videojuegos le deja un desagradable regusto a flashback con cualquier otra saga que abuse de este cliché. Pero esto no es más que el principio, porque acto seguido nos introducen a Zippo, una mosca/abeja/mechero/insecto-feo con complejo de madre que se asegurará de explicarnos CADA PUTA COSA que ocurra durante el juego. No exagero, esta mierda bicho será, casi literalmente, nuestra boca y oídos durante el transcurso de los acontecimientos, "sugiriéndonos" de un modo asquerosamente explícito nuestro siguiente paso a efectuar. Sin embargo, esto es solo en las misiones principales, en los eventos secundarios el cabrón no abrirá la boca ni para dar ánimos. Supongo que se nota el asquete que me da este mal llamado ayudante, pero es que el insecto aglutina en su ser todo lo contrario al término "intuitivo" que tanto alababa en el primer Tombi. Ah, cierto, para rematar el tío tiene un doblaje (sí, el juego llegó doblado al español), o mejor dicho una voz, que te haría silenciar los altavoces a la segunda línea si no fuera porque la música y las voces están mal balanceadas y a duras penas escuchas cada palabra de lo que dicen los personajes. Lo que cuenta es la intención, dicen.

Pero es que lo peor no es todo lo que acabo de exponer en el anterior párrafo, lo peor es saber que todos esos fallos y carencias se unen a lo malo que el primer título ya traía consigo, poca cosa, pero a saber: unas cutrísimas batallas finales contra los Cerdiablos (¿a que mola el nombre? Traducido de "Evils Pigs", con lo fácil y rancio que hubiese sido poner "Cerdos Malditos" o algo así) y unos eventos a completar maliciosamente remotos. Lo primero, pues ya lo comenté hace unos días, un fallo gordo que le resta enteros a un conjunto muy sólido... hablando de la primera entrega, porque esta hace aguas por muchas otras -y ya comentadas- partes. Para ser totalmente sinceros, hay una leve mejoría en los combates, creo que es uno de los pocos escenarios en los que el 3D supone un valor añadido y aporta algo. El principal problema de estos combates es que son jodidamente repetitivos, si no es tirar al jefe nosédonde es tirar al jefe nosédonde tres veces, y si tampoco pues cinco, escalando así la dificultad de manera un tanto burda y chapuzas. La dificultad sigue siendo, por si alguien se lo preguntaba, ridículamente baja. Que sí, que a lo mejor te mueres un par de veces, pero será más por algún fallo tonto tuyo que por la pericia del enemigo en cuestión. En realidad, esta competitividad baja es marca de la casa en la saga Tombi, ninguna fase es demasiado complicada en el marco plataformero, por lo que resulta muy curioso que haya minijuegos tan tremendamente complejos, un vacío en la curva de dificultad tamaño agujero negro. Uno en concreto, esa diabólica fase de la vagoneta en modo difícil, no puede ser más que un maldito homenaje enfermo a la famosa tercera fase de Battletoads, sino no me explico como eso puede ser más difícil que todo el resto del juego junto. Para rematar, la -poca- personalidad que tenían estos bosses en el anterior juego ha desaparecido prácticamente del todo, dejando paso a unos intentos de personaje que te sueltan cuatro lineas mal dichas y a pegarse. Viendo los pros y los contras, no sabe uno si afirmar que se ha mantenido en lo malo, ha mejorado levemente, o ha empeorado sin remedio. Tiro por lo último. Y bueno, sobre lo de los eventos, pues que voy a deciros, en este ya ni hablando con personajes secundarios se entera uno de dónde tiene que ir (y el hijoputa de Zippo callado, como no son imprescindibles para avanzar en la trama principal...), literalmente hay tres objetivos en los que tienes que activar una entrada con cierto objeto en cierto sitio, y no se te da ni la más remota pista, por lo que tienes que patearte TODO el mundo probando en cada rincón a ver si por casualidad das con el lugar. Y eso, tres veces. Carne de guía, por desgracia.


Vale, y ahora es cuando me toca deciros algo que aparentemente contradice todo lo dicho hasta ahora: merece la pena jugarlo. Sí, no me miréis así, el juego tiene fallos, muchos de hecho, pero aún cuando las magnificas premisas del primero han sufrido una nada cómoda evolución gráfica y un par de traspiés en la jugabilidad, el título sigue siendo válido para pasar un par de tardes entretenidas en un pequeño mundo encantador y con un gameplay que ejecuta la fusión de sus tres géneros de manera memorable. ¿Qué tres géneros? Plataformas, RPG y exploración. El primero es simplísimo pero es la base jugable, el segundo apenas tiene presencia pero le da la variedad y dinamismo necesarios para que no canse, y el tercero es la "chicha", aquellos logros que te retan a continuar y al mismo tiempo te sumergen en la historia. A decir verdad, todo lo que no he comentado en los párrafos de arriba mantiene el nivel del primer Tombi y es, por tanto, de bueno para arriba. Excepto quizás la música, que es normalita con alguna canción memorable. Y creo que no me dejo nada por comentar, tan solo que quede claro mensaje: inferior al primero, pero que aún así se mantiene aceptable. Perfecto, lo único que resta son vuestros cariñosos insultos en forma de comentarios, ahí os veo.



·····

Sí por algún extraño casual también queréis leer mi opinión sobre la primera parte, aquí la tenéis: Tombi!

4 bramidos

JFDP13 bramó... 12/3/13 19:43

No sabía que las pestañas se podían cerrar con CTRL+W, Zippo me ha ayudado

Galbix bramó... 12/3/13 22:10

Eventualmente ocurre, aunque sea por pura probabilidad, ya sabes.

JFDP13 bramó... 12/3/13 23:08

Hablando de horribles Navis, si jugaras Skyward Sword sabrías lo que es aborrecer un personaje
Y buena entrada (aunque me gustó más la primera)

Galbix bramó... 17/3/13 18:16

Lo jugaré.
A mí también, sinceramente.