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27 mar. 2013

Dioses del Caos: introducción

Pues llevando un tiempo sin hacer ninguna entrada, no tengo escusa de falta de tiempo ahora que estoy de vacaciones. Así que voy con una de leer: os voy a presentar al panteón de los Dioses del Caos del universo de Warhammer (tanto fantasy como 40.000), de la empresa Games Workshop. Para los que no lo conozcáis, Warhammer (Fantasy para los amigos) y Warhammer 40.000 son dos juegos de mesa de la categoría Wargames, lo que viene a ser juegos de miniaturas coleccionables de batallas entre varios ejércitos. Haré una breve introducción a ambos juegos y sus trasfondos. Espero que no sean demasiado largas, pero son necesarias antes de entrar al asunto.

El primero de ellos está ambientado en un mundo más o menos medieval, en el típico trasfondo de fantasía que nos presentan obras como El señor de los anillos, Warcraft, Dungeons and Dragons o Dragonlance. Elfos, enanos, orcos, dragones y por supuesto, humanos. En el caso de warhammer en particular, la ambientación es bastante abierta, es mas variada que otros mundos del estilo. hay una mezcolanza de especies, mitologías y momentos históricos bastante interesante: egipcios, renacentistas, hombres-rata, monstruos de película de terror, demonios, árabes, asiáticos, etc.

En 40k (abreviatura de 40.000), nos situamos en un futuro distópico muy lejano (allá por el año 40.000, vaya) mezcla de ciencia ficción y fantasía heróica, en el que nos encontramos soldados espaciales, viajes interestelares, armas y equipo tecnológicamente muy avanzado (y otro no tanto, chapuzas hay en todos lados), alienígenas de toda clase, etc. Nos recuerda a obras como Star Wars, Gears of War o Battlestar Galactica.



Para seguir conociendo al Caos y sus deidades, si la imagen no os ha aterrorizado, seguir tras el salto:


El Caos es un concepto difícil de definir. El Caos es la disformidad de 40k (a.k.a. warhammer 40.00), una dimensión diferente a la realidad de funcionamiento totalmente diferente y difífil de comprender por mente alguna. Es también el Reino del Caos de fantasy, lugar de similar naturaleza e igual de desconocido por los seres inteligentes. En realidad ambos están estrechamente relacionados, y se podrían considerar lo mismo. Hay quien dice que fantasy está localizado en un planeta del universo de 40k que no tiene contacto en el presente con influencias externas. En ambos residen los Dioses del Caos y sus demonios subordinados. El símbolo del Caos rodeado de los símbolos de cada uno de los dioses:



El Caos está estrechamente relacionado y vinculado a la realidad. Las fuerzas que en éste residen se alimentan de los defectos y las perversiones de los seres de la realidad: ambiciones, desesperación, odio, lujuría, esperanzas, etc. De todo esto viene su poder. Por otra parte, los seres de la realidad se benefician igualmente de las energías del Caos: en 40k la disformidad ha permitido a varias razas tecnología como es el viaje interestelar, además de poderes a través de los psíquicos, mientras que en fantasy los vientos del Caos generan toda la magia del planeta y todas las posibilidades que ésta implica. En algún momento, los poderes del Caos adquirieron lo que podríamos denominar conciencia, lo que finalmente terminará dando lugar a los Dioses del Caos. Hay que tener en cuenta que en el caos no existe el tiempo tal y como lo conocemos. Ahí los Dioses oscuros siempre han existido, no tienen un principio y un fin lineal.

Éstos parecen tener como único fin adquirir más poder, alimentarse de los defectos de las razas de la realidad y participar en sus particulares juegos. Juegos que no pueden simplificarse en la aniquilación de los seres de la realidad, ya que como he comentado, de éstos proviene su poder. Una parte importante de este juego es el imponerse por encima de los otros dioses. En la disformidad/reino del caos hay constantemente enfrentamientos y tramas entre las cuatro entidades, constituidas por guerras entre los subditos, alianzas, tramas, etc. Si uno de los dioses gana poder con respecto a los demás, éstos se aliarán para derrocarle y disminuir su influencia. Además, parte importante de su existencia es el influir en la realidad. Los planes de los Dioses del Caos son constantes.

Los demonios pueden influir sobre seres reales, como por ejemplo a través de sueños. Se aprovechan de sus deseos y pretensiones, las influyen. Incluso pueden llegar a poseerles, una manera de influir en la realidad en la que no presentan todo su poder, pero que resulta más estable que aparecer en la realidad. Esto es posible a través de brechas en la realidad generadas de diferentes maneras. Algunas son permanentes, como el Ojo del Terror, galaxia de 40k, o el portal de las tierras del norte, de fantasy. Una mayoría son temporales, y son generados por eventos relacionados con el uso de la magía o las energías psíquicas. La presencia de demonios en la realidad es algo temporalmente limitado, como lo sería la presencia de seres de la dimensión real en la disformidad/Reino del Caos. Esto es debido a que cada uno tiene su habitat natural al que antes o después ha de regresar, ya sea por los deseos del dios de turno, por llevar más tiempo del debido, por descenso de las energías mágicas o por sufrir heridas graves. Decir que los dioses en sí no pueden salir de su respectiva dimensión, pero tienen todas las maneras anteriormente comentadas de influir sobre la realidad (súbditos, influencia sobre seres de la realidad, etc.).

Y sin más dilación, una presentación de los cuatro dioses, que serán más ampliamente desarrollados en entradas separadas (os animo a decirme en comentarios cuál os apetece más conocer, pudiendo sugerirme así el orden en el cual escribiré y publicaré las entradaS):



Khorne



Khorne es el dios de la sangre, del odio, de la violencia. No hay adornos que valgan, ni arte, ni añadido alguno al simple hecho de matar. Cualquier acto de esta naturaleza agrada a Khorne, y la vida de aquellos que quieran tenerle en gracia tendrá que ser una constante matanza cruel, sangrienta y carente de piedad, aunque sea expresada sobre otros devotos suyos. Todos los muertos son iguales de cara al Señor de la Batalla. Dos de sus lemas más famosos son "Cráneos para el trono de los cráneos" y "Sangre para el Dios de la Sangre".



Tzeentch



Tzeentch es el dios del cambio, la transformación, la magia, la conspiración, el engaño... Se nutre de los planes de cualquier ser pensante, de las esperanzas de los seres inferiores para jugar con ellos, ya sea por entretenimiento o para cumplir su numerosos, complejos e inconprensibles objetivos. Las ambiciones y la necesidad de cambio son su poder. Tzeentch favorece a los astutos por encima de los brutos. Sus seguidores son entidades en constante transformación, sin forma permanente, cuyos mayores dones son la astucia y los poderes mágicos/psíquicos.



Nurgle



Nurgle es el dios de las enfermedades, de la pestilencia, de la putrefacción. Todas y cada una de las infecciones y epidemias del universo son obra de este dios. Pero paradójicamente y al contrario de lo que podría parecer, Nurgle no es un dios tétrico y triste, sino más bien un dios vital y alegre. En la muerte hay vida: en un ser en descomposición surgen infinidad de seres como virus, bacterias, insectos, etc. Además es el dios más cariñoso y generoso con sus siervos, a los cuales ama y trata de manera paternal. En la desesperación de los que ven el fin de sus vidas Nurgle encuentra su poder, y éstos tan solo podrán elegir entre abrazar la doctrina del Dios de la Plaga o morir dolorosa e inevitablemente.



Slaanesh



Slaanesh es el dios de la inmoralidad, de las obsesiones, del exceso, ya sea glotonería, lujuria o megalomanía. Se alimenta de la depravación y los caprichos de los seres mortales, a los cuales hablará en sueños y prometerá placeres jamás imaginados con tal de pervertirles. Sus adoradores disfrutan con la estimulación intensa (aunque a cualquier persona normal le resultara ruido) y los placeres descontrolados. Hasta el acto más violento será realizado con gracia, artísticamente, a la vez que será acompañado de la mayor activación sensorial posible. Además, el engaño sensorial y el subterfugio son también parte de la doctrina de el Príncipe Oscuro, el más joven de los dioses.



Y esto ha sido todo por ahora. Próximamente, una descripción más detallada de cada dios y sus servidores, acompañados de muchas fotos. De hecho, creo que habrá más espacio de fotos que de texto. Y también comentaré algo más de Malal, el dios renegado.
Descansad bien, si es que podéis...

6 bramidos

JFDP13 bramó... 27/3/13 22:00

Curiosamente, estos cuatro malotes me recuerdan a mis caracterizaciones "ideales" de los Pocos Poderosos, de hecho son muy parecidos, casi idénticos (respectivamente, Don Odio, Don Mentira, Don Desaliento y Don Dinero)

Sobre la entrada en sí, creo que tendría más valor hacerlo de una vez más que por partes, pero eso es algo que puedes hacer más tarde despúes de escribirla por entregas.

|X| bramó... 27/3/13 22:40

Don odio lo relaciono, Don Mentira encaja con dos (Tzeentch y Slaanesh, uno en el plano más intelectual, otro en el más físico, da apariencia y de engañar los sentidos y los deseos). ¿Don Desaliento lo relacionas con Nurgle? El desaliento es una acción psicológica, ¿no? Nurgle actua en la desolación, pero también lo hacen otros dioses. Don Dinero creo que encaja más con Tzeentch, aunque también podría ir con Slaanesh. Diría que tanto los dioses como tus caracterizaciones al fin y al cabo son aspectos del mal, cosas indeseables.
También decir que la relación con los jinetes del apocalipsis se establecer también.

He decidido hacerla en partes principalmente para que no ocupe demasiado. Los tochos creo que tienen más desventajas que ventajas en el formato que es una entrada de blog: apariencia más densa que lleva a que quite las ganas de ser leida, además de cansancio mientras se lleva a cabo la lectura. Por otro lado, así tengo algo de lo que hacer entradas, que muchas veces no publico por falta de ideas. Y la última razón que saco es que así escribo más sobre cada uno, mientras que si estuvieran todos en la misma, intentaría abreviar para evitar que fuese un tocho y los motivos anteriormente dichos.
Piensa que tengo intención de poner muchas imágenes, tanto dibujadas/diseñadas como de miniaturas reales (intentaré oner algunas pro).

JFDP13 bramó... 28/3/13 3:46

Con solo los nombres es normal que confundas, pero enverdad, como dije, son prácticamente idénticos! Don Odio está claro, la mentira siempre es una barrera ideal que impide ver la verdad completamente (por tanto solo es intelectual), el desaliento representa "la muerte en vida", o mejor dicho, "el pudrimiento", vivir sin vivir vamos... y Don Dinero, ¡Ay Don Dinero!... ¿El exceso cuándo se produce? Cuando se tiene. Precisamente Don Dinero es eso, "posesión", y como es evidente, ni Don Dinero ni Slaanesh ofrecerán posesiones desagradables para su títeres!!

Mencionar también que los cuatro Dones colaboran entre sí más que activamente...

Como comentario aparte, todo tipo de cosmogonía/teogonía/mitología me apasiona, inventada o no... Así que esta también me mola, prueba de ello es que miré por mi cuenta quién es Malal... y resulta que ahora esta mitología se parece aún más a mi propio invento! Tanto, que da para pensar... Pero no puedo decir nada por aquí porque es spoiler~

|X| bramó... 28/3/13 10:54

Por si quieres atribuirte autoría, ya te digo que estos tipos fueron inventados antes de que nacieras :D

En cuanto a los parecidos, te repito que la mentira es algo de Tzeentch y de Slaanesh, ambos impiden ver la verdad. Tzeentch o sus súbditos para confundir y lograr sus pretensiones, Slaanesh and co para seducir y atraer a aquellos movidos por los deseos.
Con Don Dinero opino igual: las posesiones son parte de Tzeentch en cuanto a las aspiraciones y necesidad de cambio, sea el exceso el medio o el fin. Por parte de Slaanesh, las posesiones son importantes si llevan al placer, la depravación, satisfacer los deseos, etc.

A mí de las muchas historias frikis que he conocido, el planteamiento del Mal de warhammer me parece el mejor sin lugar a dudas. Como éste esta desglosado en los diferentes dioses, la gran complejidad de los intereses de cada uno (bueno, Khorne no es muy complejo), la variedad que esto conlleva... Si lo comparas con El señor de los anillos, Sauron y su ejército se me hacen poco complejos. Y lo mismo con Star Wars, Warcraft, Starcraft, etc. Supongo que el hecho de que sea un juego de miniaturas y su gran expansión lo explica. Si les va bien, sacan ejércitos nuevos y van haciendo más complejos los existentes sin límite alguno, algo más existente en el formato de un libro o un videojuego.

No te compliques la vida con Malal, todo lo que sé de él viene en este link (comprenderás por qué no sé más de él ahí):
http://es.warhammer40k.wikia.com/wiki/Malal

JFDP13 bramó... 28/3/13 16:40

Bueno, aunque no sean iguales los parecidos son bien curiosos.
Y ahí leí lo de Malal, sí

Anónimo bramó... 15/4/15 2:11

De distópico tiene poco el universo de Warhammer 40k... más bien es fantasía pura.