[Random]

2 ene. 2013

FTS por el mundo: Barcelona '12 [+ ESPECIAL SEGUIDORES: ¡Jero-chan!]

A las 19:00 del Miércoles 31 de Octubre, termino mi dura jornada laboral (un poco antes de lo habitual, todo sea dicho), me ducho en apenas 15 minutos, ceno un bistec de ternera con patatas fritas y algo de mostaza, y -tras hacer un poco de tiempo repasando por enésima vez el contenido de la maleta- salgo para Chamartín junto a una bonita maleta azul, una mochila negra con marcas tribales de color blanco en el asa izquierda y unos cascos sin marca que me regalaron el año pasado por mi cumpleaños. Espero aproximadamente unos 7 minutos a que el tren dirección Sol-Chamartin llegue a la estación de Villaverde Bajo. El trayecto dura unos 25 minutos, los cuales intento amenizar empezando a escuchar por primera vez la discografía de Atmosphere. Llego a mi destino bastante holgado de tiempo -las 20:51- así que decido sentarme en uno de esos asientos que hay frente a los marcadores de Entradas y Salidas de cualquier estación y continuo la lectura de Fundación e Imperio. No tengo hambre, pero decido que no está de más tomarme un chicle de menta mientras espero. Pocos minutos antes de las 22:00 de la noche, el resto del Staff de FTS hace acto de presencia en la estación.

Es probable que te preguntes porqué demonios he comenzado este relato describiendo de forma realmente exhaustiva el lapso de tiempo entre mi salida del trabajo y la llegada a Chamartín. Quizás te desilusione saber que no hay ningún motivo más allá de intentar suplir mi propia falta de originalidad a la hora de empezar textos. Y quizás te preguntes, también, por qué coño estoy escribiendo de forma tan pedante e impersonal este párrafo. Déjame, se me ha pegado la tontería de a saber dónde. Ya, ya escribo normal. Seguimos con el texto. Pero antes, un muñeco amorfo y bailongo que me encontré en el andén de Chamartín, para amenizar ↓↓


Como iba diciendo, quedaban unos veinte minutos para que el tren saliera, y mis queridos compañeros de plantel se presentaron en el lugar sin prisas. Tiramos para el andén y ahí estaba el tren, ese aparato que nos depararía nueve horas de tortura china antes de llegar a Barcelona. Pero aún no éramos conscientes de ello.

Con toda la felicidad del mundo nos pusimos a ver los tres primeros de episodios de Jojo's Bizarre Adventure (el anime, novedad de esta temporada en Japón, ya os contaré) al tiempo que íbamos siendo conscientes de que los asientos del tren no eran precisamente el sinónimo de "confortable" que podíamos haber esperado. Un rato más tarde, JFDP13 y yo nos pusimos con el Pokémon Blanco/Negro 2, pero eso ya es material para otra entrada. Un servidor no aprovechó mucho más su tiempo, puesto que la batería del portátil no soportó la dosis de hombría que suponía tres rondas de Jojo's y terminé recurriendo al arcaico arte de picotear algo mientras intento echar una cabezadita. Y ya que estamos con los detalles innecesarios, diré que mi mejor decisión en cuanto a equipaje fue llevarme una bolsa de pikotas (soy fan de esa mierda) que no duró ni la mitad del viaje. Los demás fue ZzzzZzzz, señores quejándose, perros ladrando, bebes llorando, música chusta de móvil y toda esa fauna que uno espera no encontrarse un viaje de larga distancia. Toda ella, en un solo vagón, el nuestro.

|X|: Jorge, haciendo alarde de toda su maldad, decidió boicotearle el viaje al pobre, humilde y cansado hombre de delante. El perro que había por ahí lloriqueando tampoco debió de hacerle mucha gracia. Otra cosa que decir... que Jojo's no-sé-qué es una serie tirando a rara en cuanto a animación, lo cual es fuente de diversión para nosotros, lo cual es mejor que indiferencia.

J: Lo siento señor de delante.

JAL: Cabe destacar las intensísimas medidas de seguridad que tuvimos que pasar para subir a bordo. Creo que la duquesa de Alba podría colarse de polizón. Pero no creo que pudiese sobrevivir al viaje.

Cuando llevábamos una media hora vino un amable y anciano señor (no era tan anciano) a pedirnos el billete (por primera vez). Tampoco pasamos por ningún detector de metales. Podríamos llevar una espada toledana y no se hubieran dado cuenta. Esto es peligroso porque alguien podría secuestrar el tren y estrellarlo contra las torres gemelas.

Al intentar dormir nos dimos cuenta del porque de la escasa vigilancia. Aquello era una trampa, nadie en su sano juicio querría subir a ese tren. Las luces estaban encendidas siempre, la cafetería cerraba, dejando tu estomago a su suerte, la gente gritaba, cantaba, lloraba y ladraba. Los asientos eran increíbles, creo que para aprobar el examen de Faquir tienes que aguantar 9 horas en esa cosa.


Milagrosamente, llegamos a la ciudad condal sin ningún tipo de hernia ni malformación adquirida durante el viaje, aunque cuando miro a JAL a veces dudo. La primera cosa que me llamó la atención del lugar fue... nada, puesto que la Estación de Sants era prácticamente idéntica a Chamartín en todos los aspectos. Tras desperezarnos (o intentarlo, al menos), tocaba hacer tiempo hasta que abrieran la ventanilla de turismo donde comprar la BCN Card para dos días. Aún está en discusión si realmente salió rentable o no. A JFDP13 le dio tiempo a fotografiar a dos tipas durmiendo, por lo que podéis deducir que los ratos muertos no fueron en vano.

JAL: Tambien estuvo a punto de agredir a unas amables oficinistas.

J: ...Con mis crudas palabras. Además, eran chico y chica (y otra chica, creo)

Un efímero segundo inmortalizado para siempre, aka IMG_01112012_003

J: Acaso no son SUPPA★SUPPA★★SUPPA★★★KAWAII★★★★~~??? ♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

Tras una inefablemente absurda discusión acerca de la posibilidad de que existiese más de un baño en la estación, nos tiramos en el puto suelo y desayunamos, cada uno lo que buenamente pudo/le sobró del trayecto de ida. En principio, el plan era dejar el equipaje en algún sitio hasta la 13:00, hora en la que teóricamente podíamos acceder al apartamento que habíamos alquilado. Por suerte, a alguien se le ocurrió que podíamos probar suerte acercándonos al piso e intentando que nos permitieran dejar las maletas ahí hasta que nos tocara entrar. Así, llegaba nuestro primer contacto directo con la ciudad. Y con la luz solar en un tiempecillo.

|X|: ¿Que a alguien se le ocurrió que podíamos probar suerte acercándonos al piso e intentando que nos permitieran dejar las maletas ahí? Yo llevaba días diciendo de intentar dejarlas ahí, mientras que la oposición quería pagar dinero por dejarlas en consigna.

J: La oposición era Juanan.

El método más rápido para llegar al apartamento era coger el metro/TMB/FGC/como-coño-se-llamara-eso-que-va-bajo-tierra-allí. El metro de Barcelona era una especie de versión mejorada del de Madrid, con trenes que llegan cada 3-4 minutos a lo sumo (aquí, en Metrosur -por donde yo me suelo mover-, los hay que tardan hasta 10) y estaba aceptablemente limpios. Además, había estaciones guays donde un banco pegado a la pared cubría todo el andén y era difícil no encontrar sitio para sentarse. Los anuncios de las teles son igual de mierda que en cualquier otro sitio, aunque como detalle diré que me sorprendió ver un cartel publicitario anunciando el Salón del Manga. En Madrid como mucho ves alguna noticia-publicidad chorra en las mentadas teles dentro del tren, y lloras por dentro pensando en lo mierda que es el mundo. Luego sales y se te pasa.

J: Y eran más espaciosos los trenes. Agradable periplo mayor capaces en cuantía de dar son al pensante...
...PAZ
-JFDP13, corazón azaroso




Retomando el hilo, me quedé en que llegábamos a Hospital Sant Pau/Dos de Maig, y por primera vez recibimos la ya mencionada luz del sol barcelonés con todo su esplendor ante nosotros. Empezamos a caminar en la dirección contraria al hotel durante un rato (yo no guiaba, que conste en acta), hasta que alguien se dio cuenta del error y giramos, para llegar por fin a lo que sería nuestra casa durante los próximos cuatro días. En ese momento, como era solo para dejar el equipaje, nos tocó subir hasta el sexto piso (había ascensor, cuidao) y colocar nuestras pertenencias en un pasillo que había por ahí. No era lo más seguro del mundo, pero a esas alturas estábamos un poco hasta los cullons (al menos yo) de tirar de las maletitas y es universalmente conocido que en ese tipo de circunstancias uno prefiere sacrificar cierta seguridad en pos de la comodidad.

Liberados de aquella ruidosa carga (las maletas con ruedas y las aceras en conjunción son enemigos naturales del silencio), decidimos dar nuestro primer paseo por Barcelona y, ya de paso, echar un vistazo a las movidas que se había montado Gaudí con un par de casas del allí cerca. Y digo echar un vistazo porque los precios que constaba entrar en cada habitáculo eran para tirar de Necronomicón y pedirle a Cthulhu que resucitara al pobre Gaudí para que te montara algo similar en casa o qué sé yo. En serio, 20 euracos (con el descuento de la tarjeta era menos, pero seguía estando mal) al bolsillo de un tipo que vete tú a saber qué relación tenía con nuestro amigo el arquitecto era un precio que yo no estaba dispuesto a pagar. Y se ve que el resto del Staff tampoco (panda de nihilistas), porque tras admirar las fachadas esas bonicas tiramos pa' otra cosa. JFDP13, en un claro acto de insurrección turística hipster, se metió en el Museo Egipcio y vio cosas que no valían los 7€ que pagó por entrar. Mientras, los demás nos dedicamos a dar vueltas por el lugar sin ir a ver ningún sitio que-hay-que-ver, lo que JAL consideró herejía durante un viaje en-el-que-hay-que-ver-cosas-que-hay-que-ver. Y ahora tocaba, por fin, algo que me apetecía bastante ver/caminar/vivir: Las Ramblas.

J: Foticos del museo:




J: De los retratistas que había ahí ese día este era el único que dibujaba bien. Y bastante bien además... almenos, en principio. Así que para poner a prueba su poder dibujador quise un retrato suyo pagado entre todos, pero la propuesta fue rápidamente rechazada. Al parecer, si del retrato no se puede reír no hay interés. Además eran 25 euracos uy uy quita quita. Ya te llamaré, retratista.

No sé si fue premeditado (probablemente, puesto que yo no guiaba por precaución), pero nos metimos en la susodicha calle y el ambiente cambió. Este ya no era el típico sitio atestado de guiris (bueno, un poco también), de alguna forma la calle rezumaba vida y por primera vez tenía la sensación de estar realmente de viaje. Entre otras muchas cosas, mientras bajábamos por el paseo nos encontramos con: más cosas guays de Gaudí, un kiosko de venta de animales, una chocolatería con bastante buena pinta y un buen puñado de artistas callejeros. Finalmente llegamos al Monumento a Colón y no pudimos subir porque estaba cerradooooquépena. Nos volvimos a tumbar cerca de unos leones que debían de ser bastante fotogénicos para los turistas y aproveché ese rato muerto para quedar con Jero-chan en vistas del día siguiente. Con algo de hambre ya nos encaminamos hacía un tal Restaurante Pim Pam Pum o algo así. No lo encontramos, pero terminamos comiendo en un sitio medio hippie de la Plaza George Orwell (aka Plaza del Tripi) que a pesar de tardar media hora en servir los platos estuvo bastante bueno. La última cosa reseñable de ese día fue el Museo del Chocolate (o Museo de la Xocolata, lol), donde la entrada era una tableta de -en un inesperado giro de los acontecimientos- chocolate. Pero molaba, y por dentro había tanto información sobre el mentado cacao como figuritas bastante bien hechas y a las que daba -como dijo JFDP13- "ganas de darle un bocao en la cara". Pero no lo hicimos, y el día terminó con todos nosotros agradeciendo la existencia de ese mueble horizontal llamado cama. Y así, nuestro primer día en Barcelona terminó. ¿Dónde vais? Que todavía quedan treeeeeeees.

JAL: JFDP13 paso por el baño al llegar. Dejo un olor impresionantemente horrible que llegaba a todo el apartamento, la mala ventilación del hotel impedía desalojar el mal y tuve que salir a comprar un ambientador... que encontré tras visitar 3 chinos y 2 paquistaníes. El hedor era tal que ni eso fue suficiente y nos vimos obligados a posponer la ducha al viernes por la mañana.

Pese al feroz ataque al olfato y la cordura tenia algo de hambre y pedi una pizza con patatas fritas (dentro) en el restaurante del hotel. Al igual que los ultimos acontecimientos la pizza era una mierda cara.


J: Estaba enfermito, ¿vale? Además, no era para tanto mariconazas.
Aunque puede que al ser algo que salió de mí tuviéramos algún tipo de vínculo maternal (tipo madre-mierda), lo que me impediría dar un juicio imparcial acerca de la materia.


El viernes, sorpresivamente, madrugamos. Pero no fue el típico madrugón triste y gris de un rutinario día más, sino más bien un sentimiento de levantarte antes porque quieres levantarte antes, con vitalidad, energías renovadas y esas mierdas de colorines de anuncio de compresas (ejemplo gráfico). Ah, y también porque queríamos ver la Sagrada Familia sin que nos pillara una cola de dos pares de cojones. Pues bien, para equilibrar la entropía de Free Time Spenders, tardamos un huevo en desayunar, y al final la cola que nos pilló fue de TRES pares de cojones (o un cuarto de cojón, según fuentes del gobierno). Total, que pasábamos de esperar un eón ahí y probamos a acercarnos a un cajero a ver si por casualidad se podían comprar las entradas. Efectivamente, se pudo (para el siguiente día por la mañana), y nos tocó encaminarnos hacía el edificio favorito de JAL: La Monumental (dice que es su favorito porque La Monumental es una plaza de toros y Juanan es un progre de mierda que no pudo ni pisar el sitio es así de gili no le juzguéis). La vimos un poco por fuera y yo descubrí que no se le podía hacer una foto decente porque estaba rodeada de árboles por todos lados. Bueno, en realidad seguramente se podía, pero mis habilidades como fotógrafo no me lo permitieron. Apuramos la mañana visitando el Museo de la Música, que estaba muy buen, pero donde no pasaron muchas cosas interesantes a excepción de descubrir que la Atari ST es un instrumento y que a JFDP13 le dio epilepsia bajo un caballo gigante de madera [Dramatización no Dramática]

La hora y nuestros estómagos nos alertaron de que se aproximaba el momento de papear algo, así que tras dejar atrás la Gran-Estructura-Para-Nada-Fálica de Barcelona por excelencia, fijamos nuestro próximo objetivo en el Parc Güell con la intención de buscar algún restaurante o similar por el camino. Al final, comimos en un Subway incitados por |X| (excepto yo, que traía un bonito bocata de casa), o -mejor dicho- nos llevamos los bocadillos personalizados que te hacen allí al Parque Bueno ese para recuperar fuerzas una vez arriba. Así, subimos, vimos más cosas guays ideadas por la loca mente de Gaudí, más arriba disfrutamos de un espectáculo musical callejero y más arriba aún JFDP13 se hizo una foto onanista mientras veía la tele y un florero (explicación abajo). Tras todo esto, nos percatamos de que el cielo nocturno se cernía ante nosotros, lo que quería decir que era la hora de... ¡el Show de Loulogio!

JFDP13 no puede evitar tocarse la botella ante la belleza de Barcelona.

Pues sí, |X| se pispó un par de días antes de un Especial Jaloguin (o algo así, el nombre exacto puede variar) de la mente pensante tras la Batamanta y otras genialidades, venía a hacer un monólogo de los de toda la vida aderezado con contenido multimedia y esas cosas. A título personal, esto último fue lo que menos me gustó, a pesar de que JFDP13 saliera dos veces al escenario gracias a ello. Eso sí, los monólogos descojonantes a más no poder, ya quisieran los de El Club de la Comedia algo así para su programa. Retomando el tema del debut humorístico de J13, la idea de llevar una batamanta al show (créditos a JAL) no pudo salir más rentable. En fin, que el espectáculo estuvo entretenido e incluso nos hicimos un par de fotos con Lou y un espontáneo que probablemente se vio inundado por el irrefrenable deseo de pasar en el mismo instante en el que se producía la foto. Así, llegábamos al final del día con una última tarea pendiente: conocer a Jero~

JAL: JFDP13 paso antes por el baño del teatro y aprovecho para hacer un dibujo a Lou (gracias por usar otros baños)

J: Nah, al final lo que hize es sentarme en las butacas que estaban al lado del baño (el cuál no iba a usar en ningún momento) y ahí le hize el regalilo. Con el dibu terminado, me dispuse a entregárselo. En ese momento supuse que aún estaría en el camerino o algo, así que desde mi posición empecé a probar puertas por las que pasar. Al estar todas cerradas bajé delante de los portones que dan al escenario y decidí seguir el camino del mismísimo Lou, a ver si tenía más suerte. Resultaba que ya estaban los siguientes en utilizar la sala (un banda de música o algo de eso) y como estaban distraídos preparando los instrumentos (y había una señora de la limpieza barriendo por los pasillos de los asientos) aproveché el momento justo para infiltrarme cual Snake, pero sin estilo, así que fui andando tranquilamente mientras ninguno de los presentes dirigía su mirada a mi posición. De esa manera, con sangre fría y un ímpetu sereno pero inquebrantable, conseguí descender al camerino sin encontrar oposición. Me asomé al camerinito a ver si estaba Lou, y no. El que sí estaba era este:


...Que estaba hablando con otra persona al tiempo que yo asomaba mi afro. Me miró. Le miré. Y le dije... "¿Está Loulogio?". Respondió que estaba fuera firmando y tal. Y pa ya fui. Salí por donde salen las estrellas y acabé en la entrada, donde efectivamente estaba Lou y el resto de la gentuza que me acompañaba.
MISION COMPLIT.


En principio, el lugar de reunión con nuestra querida seguidora era la puerta trasera de la FNAC, pero como no sabías muy bien CUÁL era la puerta trasera (en una prácticamente no decía nada de FNAC pero había mucha gente, y en la otra ponía FNAC bien grande pero no había ni un alma) (discusión incluída) (al final yo tuve razón, por supuesto) dimos un par de vueltas entre ambas hasta que finalmente llegó la anfitriona. Iba acompañada de Dr. Pollit0 y Phaazoid (me he acordado, ojo), que se unieron a la expedición en busca de un lugar donde cenar. O eso creíamos, puesto que la cosa se lió y terminamos dando vueltas por Barcelona, barajando sitios realmente oscuros (no te olvides de mencionar el sorprendente e inigualable restaurante-bufete de abogados-autoescuela, que espero que los amigos de Barna lleguen algún día a probar) por pura desesperación. En realidad no fue para tanto, y cuando por fin volvimos al japonés -que había sido la opción predilecta desde el principio- se descubrió que todo era un plan de los autóctonos para hacer hambre y tal. Personalmente, mi par de platos cuyo nombre me veo incapacitado a reproducir estaban buenísimos, además la camarera japo nos sorprendió con su inesperado uso del español que casi rozaba la doble personalidad (el "casi" es intercambiable por "no"). Los demás se pidieron de to', desde cosas verdes sorprendentemente comestibles para JAL hasta sushi por parte de Jero. ¿Y que tocaba ahora? Pues darle trabajo al hígado, al parecer.

Guiados por Phaazoid, llegamos a un bar de copas ambientado con rollos caribeños y cosas por el estilo, con sus tikis y todo. Las bebidas tenían nombres raros y geniales (DOCTOR FUNK ME PEDÍ YO Y TRIUNFÉ), y no se valía pedirlas sin alcohol por lo que al final de la noche la mayoría acabaron medio trompa (algunos trompas enteritos) y más de uno dibujó -sí, dibujó- cierta aberraciones que jamás deberían salir a la luz (lo peor es que alguno de los artistas estaba sobrio). Total, que eran las tantas de la madrugada, y en ese momento recordé una de mis misiones que en ningún caso me estoy inventado ahora mismo para darle algo de emoción al tema: ¡fotografiar a Jero-chan en su hábitat natural (rodeada de alcohol, presuponemos)! Y lo conseguí, tengo una entrada más en mi FTSdex gracias a esa noche, y considero justo que todos vosotros tengáis también el privilegio de echarle un vistazo:


La noche terminó sin más incidentes que todos nosotros diciendo chorradas en volumen demasiado alto para las 4 o 5 de la mañana que eran (y JFDP repartiendo amor indiscriminadamente). A mí, antes de acostarme, me dio tiempo a ducharme, leer y salvar a un gato , en ese orden (lo del gato es mentira). Y lo mejor venía al pensar que mañana nos tocaba levantarnos a las 9 para ir felizmente a ver la dichosa Sagrada Familia. Con eso en mente, con absolutamente cualquier cosa menos el día de mañana en mente, el equipo de FTS se fue a hacer compañía a la almohada plácidamente. Segundo día: completado.

Para este tercer día, os pongo en antecedentes: era sábado, estábamos de vacaciones y teníamos que madrugar. Esta execrable combinación no pocas veces ha inducido la más pura locura en las mentes de aquellas pobres almas que se han visto obligadas a afrontarla, pero el equipo de FTS está ya curado de hacer estas cosas (si no, tendríais que haber visto el Tetris que hicimos para dormir en Milán, digno del Circo del Sol). Volviendo al tema, nos tocaba ir a la Sagrada Familia antes de las 10, así que salimos zumbando -unos más, otros menos- del apartamento para no perder el dinero que habíamos pagado el día anterior. Y para ver la catedral.

Foto frontal medio torcida + Molesto trozo de plástico & andamios

J: La Fachada de la Pasión fue sin duda lo que más me gustó de la catedral inacabada.
En la tienda de subenirs me pillé un libraco molón del sitio y un calendario molón del sitio. Mirad:




Lo que más destaca de la Sagrada Familia es que es... la hostia de grande. Lo segundo es su arquitectura en sí, que a poco que tengamos un mínimo de idea sobre el tema -yo ni eso casi, eh-, te das cuenta de que es radicalmente distinta de cualquier otra cosa que hayas visto antes (a no ser que hayas visto antes algo de Guadí, claro está) (lo tercero, un Jesucristo cayendo en paracaídas). También cabe preguntarse si el artista inventó las grúas, porque la construcción está infestada de ellas. Al menos, una vez dentro, la mayoría de los elementos parecían estar ya terminados, y eso incluye al mentado Jesucristo en paracaídas y algunas otras cosas que podéis ver en este vídeo de altísima calidad. A decir verdad, no hicimos mucha cosa dentro del lugar, aunque también es cierto que aparte de mirar poco se podía hacer, por desgracia no era interactivo más allá de ponerte a rezar en los bancos. Así, salimos de allí con el objetivo puesto en lo que, en principio, había originado todo el viaje en sí: el Expomanga Salón del Manga de Barcelona. Pero antes, más vídeos de JFDP13.




Llegar no fue especialmente complicado, pero una vez allí re-descubrimos una realidad que ya conocíamos (y, en cierta medida, esperábamos): la cola era de 80 kilómetros... la cola de comprar las entradas; la de entrar de 160 o por ahí. Total, que no tuvimos más remedio que separarnos en dos grupos, cada cual en una cola, con la esperanza de disminuir un poco el tiempo de espera. La estrategia funcionó, y en una media hora (sí, eso no nos lo quitaba nadie) estuvimos dentro del recinto. JFDP13 se fue directo a las conferencias del piso de arriba, mientras que el resto nos dedicamos a ver de qué iba todo eso. Solo en tamaño, era al menos el doble de grande que cualquier Expomanga de los que había podido ir en Madrid, destacando además que parecía estar la cosa dividida en "zonas" como la de comida, la del escenario, los videojuegos y todo eso. Sincéramente, no sé si sería el cansancio acumulado, el poco espacio vital (exagero, se podía mover uno sin demasiado problemas) o que había empezado a desarrollar una especie de hastío por este tipo de eventos, pero pasado el fervor inicial de algo nuevo no tenía muchas ganas de pasar las horas por esos lares. Eso sí, aproveché para probar un poco por primera vez la WiiU, primero con el Rayman Legends y luego con el Tekken Tag Tournament. El primero, a poco que fuera un clon con nuevos niveles de su predecesor, sería estupendo, y aunque tampoco era idéntico me terminó gustando igual (aunque, el uso del mandopantalla, casi anecdótico). El segundo -el Tekken- era básicamente lo mismo que uno puede ver ya en PS3/X360 pero con mejores gráficos (y no TAN mejores) y un modo champiñón que, a pesar de ser una puta locura, no era una buena puta locura, se quedaba en chorrada. Me quedé con ganas de probar el nuevo Pikmin, pero en cambio si probé un poco algunos títulos de 3DS, tan poco que casi no puedo ni decir cuales eran (¿Mario y Layton? ... eso creo) (hablando de videojuegos, yo me limité a ver el diseño de la WiiU de cerca y fin)

JAL: Quizá a G no le gusto porque fue al Expomanga en lugar de al Salón del manga, pero el salón estaba muy bien. Era mucho más espacioso que la competencia y muchos stands estaban muy currados. Es un sitio cojonudo para comprar cosas (excepto por el gentío) pero si solo vas a ver que hay pierde bastante.

J: A mi me pareció mierda, pero eso ya es por exigencias personales mías, como que no sea una mierda. Es un Expomanga más grande y más mejor, pero aún así no deja de ser mierda para mí: Un sitio para comprar cómics con unos cuantos adornos. Lo único bueno que potencialmente puede tener es que vaya alguien por ir al evento (autores firmando, Ferran Adrià cocinando, desarrolladores y gente cool en general para promocionar...) y como entenderéis eso hace a la parte de "comprar" algo secundario y hasta estomagante, ¿no creéis?

Tras esto, me fui a comer algo (concretamente, uno de los bocadillos que traía en la mochila... de JAL) junto a |X| en la zona de comer. Allí había montado un perifostio importante con Ferran Adrià y un japo-chef que debía ser también importante o algo así. Para variar, comimos en el frío suelo y, al rato de estar sentado ahí descubrí lo cansando que estaba de no haber parado quieto en los últimos dos días. Dado esto, decidí que dar vueltas por el sitio ese no era precisamente el pasatiempo que necesitaba en ese momento, por lo que le terminé volviendo al apartamento junto a |X|, que tampoco tenía (o parecía tener) una especial predilección por quedarse (el hastío por estos eventos japo-otakus es un fenomeno que investigadores de psicología actualmente están empezando a documentar [|X|, 2012]). Más tarde descubrimos que nos habíamos llevado el bono de 10 dejando a la otra parte del equipo puteada, pero eso es otra historia. La cuestión es que llegamos al hotel y en cuanto mi cuerpo tuvo contacto con la cama recibí un guasap de Jero sobre quedar para esa noche. Me pareció bien, aunque quedaban un par de individuos por pronunciarse. JAL llegó al rato (y estuvo de acuerdo), pero el sujeto del afro no daba señales de vida, así que no quedó más remedio que dejarle a su suerte y salir a cenar junto a Jero y Phaazoid. Qué poco sabíamos de lo que JFDP13 estaba viviendo en ese mismo momento...

Mi única foto del evento. Creo haber captado la esencia de Dragon Ball GT fielmente.

J: Gabriel quiere decir que DBGT es mierda = malo = peor quel resto = decepcionante = WATEBA...

Antes de la cena en sí, pasamos por un supermercado/24h que tenía de todo, desde las típicas revistas y snacks hasta videojuegos en uno de los escaparates. El restaurante al que fuimos estaba al lado de la Sagrada Familia, y eso se notaba sobretodo en el precio de los platos. Aún con todo, la comida estaba realmente buena, aunque a decir verdad ni siquiera recuerdo ya que me pedí... pollo al estilo turco o alguna cosa igual de rara, no sé. La cuestión es que, en medio de la cena, llegó JFDP13 y nos reveló el motivo de su misteriosa desaparición. Pero, ya que tenemos el indudable privilegio de contar con él en el staff, dejaré que sea el susodicho el que os lo cuente:

JAL: Cabe destacar que JFDP13 ya sabia donde estaba el sitio.

J: Después de la imprescindible aportación de Juanan...

AVENTURA EN EL SALÓN DEL MANGA:
¡CONFRONTACIÓN! ¿SUEÑO O REALIDAD?
¡MASAO MARUYAMA Y EL CHAVAL DE LA ESPADA!

Como dijo antes Gax, justo al entrar al Salón me fui directamente a la sala de conferencias, ya que lo único que me importaba del evento era el panel del legendario Masao Maruyama, uno de los padres del anime.


Sí, este adorable anciano es Masao Maruyama. ¿He dicho ya que es adorable? ¿Sí? Pues lo diría de nuevo.

Una vez arriba, llegué al pasillo que conducía a la sala elegida, donde se encontraban unos cuantos asistentes sentados esperando/haciendo cola (eso último es lo que creía) hasta que fuera la hora y abriesen las puertas. Así que aproveché los ¿45 minutos? que me quedaban dibujando un regalo para Masao-sama-san-chan. Un rato después vi que en el pasillo todo seguía igual (la hora de la conferencia estaba tan cerca que me extrañaba que no hubiesen abierto las puertas ya. Pensaba que lo normal era que 30/20 minutos antes estuviera accesible), los otakus sentados hachiendo cola y... Oh. Entonces empecé a ver como había gente que entraba y salía de la puerta del fondo (la que está al lado de la sala de conferencias) y sospeché que la sala estaba ya abierta pero la gente que esperaba sentada hacía eso, esperar sentada. Considerando la pasimonia de los susodichos asistentes como una posible posibilidad, me levanté a ver que se cocía tras esa puerta. Al asomarme pensé "vaya, esta sala de conferencias es muy pequeña", pero como vi una mesa libre y canapés, mi pensamiento se centró en algo como "bien, una mesa para dibujar es mejor que el puto suelo, sin duda. También comer probar quiero~" ...y me senté. Justo después de sentarme, una chica que estaba al lado, mientras se iba, me dijo "Nice fro'". No recuerdo si solo sonreí o dije también gracias. Total, con el culo asegurado, me puse a dibujar (no sin antes probar los canapés. No estaban muy allá. Creo que eran sobras de un lote mayor, así que quedaron los peores para mi cata). Mientras dibujaba levantaba la mirada ocasionalmente para observar la situación. Por alguna razón, todos menos yo en la sala eran orientales... (que además estaban comiendo sushi y cosas así de papeles de plata -vamos, que se lo traerían de casa-. Pensé en ir a pedirles un poco pa probar, pero no quería dejar de dibujar... ¡Se me acababa el tiempo!) ...me atrevería a decir, incluso, que eran japoneses. Entonces recordé que, por alguna otra razón, la gente que veía entrar y salir también eran todos orientales. Seguí dibujando, no sin pensar para mis adentros (ese ancianito que está comiendo es super adorable ♥)

Un poco después me di cuenta: "Esta no es la sala de conferencias. Debe ser la sala de descanso de los invitados. Y ese amor de abuelo debe ser Masao Maruyama. Uh, se me está yendo la proporción en las piernas, me está costando más de lo que debería (chica↓)...", y total, que seguí dibujando. Al ratillo, Masao se levantó a por una botella de agua, recurso vital que se encontraba al lado de los canapés, que a su vez se encontraba al lado de MUÁ. Ahí pensé "UY QUE ME VE DIBUJARRRR" y "Bien" a la vez. Masao pasó por detrás de mí, así que no pude ver su reacción ni nada, PERO LO VIÓ. Cogió su agua y volvió a su sitio original. A partir de entonces, yo seguí dibujando y la gente yéndose poco a poco, hasta que en la sala solo quedé yo. No mucho después, sin el dibu terminado aún (pero casi) me fui para a fuera, y... ¡Bualá! La doble puerta de al lado anteriormente cerrada era la sala de conferencias, sorpresón. Me metí pa dentro, y la sala no estaba demasiado llena. De hecho, creo que poco má del 50% de los asientos estaban ocupados. Con el dato ante mí, me fui lo más alante posibol. La conferencia comenzó:


Este es mi diburregalo (una chica random y mi personaje Mul dibujado randonmente)
En principio solo iba a ser esto, pero ya que tenía mis trabajos de anatomía en el mismo cuaderno decidí darle también de los que más orgulloso me sentía. Fueron estas 2 hojas (obviamente, la gran cruz significa que esa no se la di)-->[link]



PARTE I
Masao habla y responde preguntas - ¡Aparición premonitoria del Chaval de la Espada!


PARTE II
Masao responde preguntas - ¡Me convierto en el dibujante del Chaval de la Espada! (I)


PARTE III
¡Me convierto en el dibujante del Chaval de la Espada! (II) - Tarea y Prueba - FIN



Tenía pensado en transcribir todo el audio pero me da palo, así que por ahora os tendréis que conformar con escuchar. Ya si un día me apetece me pongo a ello. Por ahora, mi aventura terminó con final feliz, así que...

Finalmente, llegó el momento de la despedida, y el equipo de FTS al completo le regaló un pequeño presente a nuestra seguidora número 1 (en realidad ya lo habíamos hecho el viernes, pero por motivos ajenos a la redacción tuvimos que volver a dárselo este día). Y luego no pasó nada más interesante, a no ser que consideréis interesante nuestro camino de vuelta al apartamento y las horas de sueño, espero que no. Porque eso sería bastante raro. Si así fuera, yo que vosotros me lo miraba. Por si acaso, digo. No vaya a ser. Y eso.

¡Domingo! El último día de esta, nuestra apoteósica cruzada por las tierras del nordeste, con ganas -1 de hacer cualquier cosa y pensando ya con cierto recelo en el viaje de vuelta. Esta vez sí que no quedó más remedio que dejar las maletas en la consigna, aunque 5€ a repartir entre cuatro (sorprendentemente, cabía todo en una sola taquilla grande) no es motivo de llanto de cartera. Más bien sirvió para compensar lo que nos esperaba ese día. Cabe destacar el espectáculo-callejero-improvisado + mercadillo que nos encontramos al bajar del Metro, show en el cual una rata (gato, según otras fuentes) mutante bailaba al son de la musiquita y las perdigonadas que un corro de hombres tuvo a bien ejecutar. Personalmente, el inesperado bazar me sirvió para comprar algo de comida, así tendría un cebo para con la gente que me esperaba en Madrid. Cuando nos cansamos de la peculiar danza, JFDP13 se hizo una foto demoníaca y decidimos -en realidad, nadie lo decidió, pero para allá que íbamos, así funciona la cosa- ir a Mont Juic. Pero sin coger el teleférico, que eso es de mierdas, nosotros a patita limpia y con UN PAR de zapatillas deportivas.

Llegamos al Museo Miró. Muy tarde, iban a cerrar en breve y un empleado nos comentó todavía en la cola que no daba tiempo a verlo. Así pues, cogimos un autobús y nos fuimos para el Poble Espanyol, que viene a ser una especie de exposición permanente de tiendas de artesanía cara y restaurantes ambientados en distintas ciudades españolas también caros. Eso sí, el lugar era muy bonito y estaba muy bien hecho, además uno agradecía que no cobraran por respirar el exclusivo aire de ahí dentro.


Las tiendas tenían cosas interesantes, aunque como no dejaban hacer fotos dentro solo tengo un par clandestinas. Había cosas de porcelana, cosas de cristal, cosas de metal, cosas de máscaras, y muchos otros conjuntos de objetos cuya denominación exacta desconozco. También había de las típicas tiendas cutres de recuerdos con sus camisetas y sus mierdas del estilo, pero por fortuna eran las menos. Sobre los restaurantes, pues dado lo de que "representaban" distintas ciudades había bastante variedad, aunque al final ni me acuerdo de dónde era el que elegimos. Eso sí, a pesar de que todo estaba -otra vez- muy bueno, el sablazo fue -otra vez- importante.

Llenos los estómagos y vacías las carteras, dimos un par de vueltas por el pseudo-pueblo llegando a un lugar con buenas vistas y encontrando de paso una fiel representación de un suplex y la casa de Bob Esponja (de esta no hay foto, desgraciadamente). Visto esto, prácticamente podíamos asegurar que la ciudad no escondía ningún secreto más para nosotros, así que pusimos rumbo a la estación de autobuses, en lo que supondría la recta final de este nuestro viaje (y de la entrada también, tranqui).

Vete tú a saber por qué, decidimos ir andando hasta la estación en vez coger el transporte público como las personas de buen hacer. Solo paramos una vez, y fue en una gran parque (tenía algo que ver con Miró, había una escultura muy suya allí en medio) frente a lo que desde fuera parecía una plaza de Toros y desde dentro era un centro comercial. En la última planta de este, se podía tomar unas fotos bastante majas de toda Barcelona, pero como era de noche y mi única cámara era un móvil, no capturaron la esencia que pretendía inmortalizar. El resto del día se define en "estación" > "espera" > "tren" > "asientos" > "dolor" y algunas cosillas más, pero mi capacidad narrativa me impide hacer interesante un texto de esta longitud (en realidad, me impide hacer interesante un texto de cualquier longitud, pero me gusta mentirme simulando lo contrario), así que mejor corto ahora antes de inducir al suicidio al pobre diablo que se lo haya tragado entero. Gracias hermano.

JAL: En Sants tuvimos que pasar las maletas por un detector de metales y mostrar los billetes varias veces antes de entrar. Lo mismo que en Chamartin, vamos.

¿Quiénes serán esos misteriosos personajes sentados a la sombra? ¡Clicad la imagen para descubrirlo!

Y así, definitivamente, termina esta breve reseña sobre la ciudad condal, solo os resta saber que el haber leído este texto completo te convalidad el título de Técnico Superior en FTS, lo que ha día de hoy tiene las mismas salidas que casi cualquier título académico: ninguna. Y ahora dejad que yo y mis innecesarios intentos de humor se vayan a dormir, no vaya a ser que me levante mañana, vuelva leer todo lo que he escrito e impida que esta abominación salga a la luz. Gracias, de nuevo, y si estás pensando en ir a Barcelona, ni lo dudes, mola bastante- Ah, saluda a Jero de mi parte, pero no le des de beber después de las 12. Wépale. FIN.

5 bramidos

JAL bramó... 2/1/13 1:42

Joder vaya entrada. Menos mal que no fuimos 15 días. A destacar las cualidades de JFDP13 para la infiltración y la caza de talentos.

Jero-chan bramó... 2/1/13 12:28

La anciana del vídeo me ha dejado loca xD.

No tenía ni idea de que ibas con el rollo Jeroémon Snap, ya te vale xD. Y me dejas como una borracha, jolines, si bebo dos veces al año~~~

Bueno, yo me lo pasé genial, a ver si volvéis pronto ^o^

|X| bramó... 2/1/13 17:02

O vienes tú para aquí. ¿Si abandono Madrid durante un tiempo, les harías una visita al resto del staff?

Jero-chan bramó... 3/1/13 10:52

Tendrías que irte del país, por lo menos xD :P

Galbix bramó... 7/1/13 4:08

Y nosotros estuvimos allí para documentar una de esas dos veces, Jero.