[Random]

21 dic. 2012

Soy un héroe

No, yo no. Bueno, sí, levantarse a las 8 de la mañana cuando uno se ha acostado dos horas antes debería contar como heroicidad, pero eso no viene al caso ahora. A lo que he venido aquí es a hablaros de mi manga. Bueno, a decir verdad no es mío, es de Kengo Hanazawa, pero lo ha hecho tan bien el amigo que no me importaría pasarlo por propio, oye. Hablo I am a hero un pequeño descubrimiento de hace unas semanas que ha terminado siendo muy, muy grato. La obra es un seinen (manga para adultos, pero no necesariamente con tetas y eso) que salió en 2009 y lleva diez tomos publicados (casi ciento veinte capítulos) hasta la fecha. Y ahora me tocaría comentaros de qué va y todo eso, pero no pienso hacerlo. "¡¿Por qué?!" demandareis saber, probablemente entre lágrimas al veros privados de mi magnifico uso escrito del castellano. "Porque no." sería una hipotética y estúpida respuesta que podría daros, pero que no daré, porque me estoy enrollando mucho en esta gilipollez que no tenía que ocupar ni una linea. EN FIN, que no os digo nada porque no he de deciros nada. Bueno, a decir verdad sí que os voy a contar algo, todo el tomo 1 desgranado muy superficialmente (podéis encontrarlo en el párrafo de abajo) solo para poneros la miel en los labios, o intentarlo. Evidentemente, no puedo evitar que vayáis a la Wikipedia y os spoileis burdamente de la sorpresa, pero YO NO LO HARÍA. En serio, merece la pena. Luego si no mola venís y me pegáis en los comentarios. Pero tampoco muy fuerte, eh.

······

El primer tomo de I am a hero encierra una de las más agobiantes normalidades que una historia puede ofrecer. Esta historia, con su consecuente presentación de personajes y relaciones entre los mismos, es tan abrumadoramente cotidiana que puedo imaginar como más de un implacable lector habrá desechado la idea de continuar tras los primeros episodios, aburrido por la monótona vida que lleva el protagonista, Hideo Suzuki. Pero estos serán también los menos, puesto que una serie de elementos discordantes sirven de señuelo para adentrarte en cada nuevo capitulo, pequeños detalles o paneles ambiguos que sugieren que hay algo más allá de la vida de pringado que lleva el tal Hideo. Y es que el amigo, a pesar de trabajar en lo que le gusta, tener una novia que parece corresponderle, e incluso vivir a sus anchas en un piso propio, se encuentra realmente trabajando como asistente para un mangaka de mala muerte, rodeado de personas que menosprecian su trabajo y solo prestan atención a banalidades, teniendo que aguantar los laureados éxitos del ex-novio de la mentada parienta y, para colmo, viéndose acosado por una serie de perturbadoras visiones que le atormentan cada noche. Metidos en este, su mediocre mundo, llegamos hasta el último capítulo del volumen, donde terminamos dejando atrás la cotidianidad y se nos presenta sin tapujos ese misterioso algo. Ya no hay vuelta atrás, hemos cruzado la linea divisoria que separaba la plácidamente jodida vida del prota y ahora estamos en un punto de no retorno. Paralelamente, también es un punto de no retorno para ti, presumiblemente intrigado lector, puesto que una vez cruces esa imaginaria linea no querrás parar de leer hasta que tus retinas se desprendan por la acción abrasiva de la pantalla del ordenador. Considérate avisado.


Hideo, nuestro héroe. Su habilidad con las armas es muy superior a su habilidad para elegir unos calcetines decentes.

······



2 bramidos

JFDP13 bramó... 21/12/12 23:43

Leedlo.

Ebizo77 bramó... 16/1/13 18:15

Vale.